Requisitos para ingresar a un familiar en un hogar geriátrico: guía práctica
- Casa Hogar Nueva Esperanza

- 29 may
- 3 min de lectura
Actualizado: hace 5 días
Tomar la decisión de ingresar a un ser querido a un hogar geriátrico (u hogar gerontológico) muchas veces surge de una emergencia como una caída, una enfermedad, o de la necesidad de compañía y cuidados especializados que en casa ya no se pueden cubrir. Si es la primera vez que enfrentas esta situación, es completamente normal no saber por dónde empezar.
Esta guía reúne los puntos más importantes que recomendamos tener en cuenta en Casa Hogar Nueva Esperanza para que el ingreso sea lo más tranquilo posible, tanto para tu familiar como para ti.
Si además te preguntas cuánto cuesta y qué incluye el servicio, te recomendamos leer primero nuestro artículo sobre servicios y precios de un hogar geriátrico en Colombia.
1. Visita las instalaciones y conoce las opciones de estancia
Lo primero, y más importante, es que el familiar o acudiente visite el hogar para conocer el espacio en persona. Pregunta por las opciones de estancia y, si el lugar lo permite, acuerda una prueba inicial de un día o una semana para evaluar cómo se siente tu ser querido antes de tomar una decisión definitiva.

2. Designa a un acudiente principal
El hogar necesita un contacto directo para comunicarse con agilidad, tomar decisiones y evitar confusiones. Por eso es clave que la familia designe a una sola persona como acudiente principal. Si más adelante deciden rotar ese rol, basta con avisar a la administración.
No tener un acudiente definido suele derivar en una comunicación desordenada, de "teléfono roto". Mantener un canal constante y amable hace toda la diferencia en este proceso.
3. Prepara la documentación médica y legal
Para ingresar a un adulto mayor se requiere información clara y documentada sobre su estado de salud. Te recomendamos gestionar con tiempo:




Aunque la mayoría de los hogares no lo exigen, conviene contratar un servicio médico domiciliario o de urgencias (como EMI o Emermédica) para responder con rapidez ante cualquier eventualidad.
También puede considerarse un plan de previsión exequial o de protección anticipada. No es un requisito de ingreso; es simplemente una manera de dejar previsto este aspecto.
4. Qué ropa y artículos personales llevar
No hace falta un gran armario, la clave es la comodidad.
Ropa: unas cinco mudas livianas y cómodas, además de unas tres pijamas.
Ropa de cama y mobiliario: la mayoría de hogares proveen la cama y la ropa de cama, pero llevar mobiliario propio, fotos o decoración ayuda a que el residente se sienta en casa.
Aseo personal: cada mes la familia provee insumos como crema corporal (la piel del adulto mayor tiende a resecarse), champú, desodorante y artículos de afeitar. Si la persona tiene dependencia o está en cama, también pañales y crema antipañalitis.
5. Rutinas y terapias
En Nueva Esperanza promovemos el bienestar físico y psicológico respetando siempre el ritmo de cada adulto mayor. Las jornadas grupales, por ejemplo, no superan las dos horas, porque las sesiones más largas tienden a agotarlos. Esto es lo que puedes esperar:
Valoraciones periódicas: la valoración nutricional se realiza cada trimestre y la de medicina general cada mes, siempre en coordinación con las indicaciones de la EPS.
Terapia física: un par de veces por semana, alternando sesiones grupales con trabajo individual para quienes tienen movilidad reducida o están postrados.
Terapia ocupacional: alrededor de tres veces por semana, organizando a los residentes según su funcionalidad cognitiva y motriz.
6. Ocio, espiritualidad y celebraciones
Como en cualquier hogar, el aspecto emocional es fundamental: sentirse parte de algo. Por eso celebramos fechas importantes.


Esperamos que esta guía brinde la claridad y la tranquilidad que necesitas en este momento de transición. Si quieres conocernos, puedes agendar una visita o escribirnos: con gusto resolvemos tus dudas y te acompañamos en el proceso.
Recuerda los 3 pasos para el ingreso:





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